Sueños construidos

Don Antonio Hernández salió de Retalhuleu con el sueño de obtener un mejor empleo. Su expedición lo llevó a Sanarate, El Progreso, en donde su vida cambió por completo. Fue ahí donde formó su familia y además obtuvo un empleo en Cementos Progreso, el cual desempeñó por 32 años en el área de seguridad de Planta San Miguel. Sus amigos y todo su entorno se concentraron en el nuevo lugar, su nuevo hogar.
 
Él agradece a Dios y a Cementos Progreso ya que a través del apoyo y trabajo pudo comprar su casa y fomentar la educación de sus hijos, quienes ahora son profesionales. Además, don Antonio dice que gracias a las capacitaciones que brindó la empresa a las familias de colaboradores, su esposa aprendió corte y confección y ahora cuenta con un taller de costura.
 
Ahora don Antonio forma parte del grupo de jubilados, Águilas de Oro, y nos comparte su experiencia con Cementos Progreso.
 
Por: Comunicación