Cal, ideal para estabilización de suelos

Las propiedades del suelo en donde se construye un proyecto de infraestructura son determinantes para su vida útil. La calidad y el tipo de suelo son factores que definen si es más fácil o difícil trabajar una construcción.

Los suelos arcillosos son catalogados como terrenos difíciles ya que pueden provocar que las edificaciones se inclinen, agrieten, ondulen, entre otros. Esto se debe a que la arcilla puede absorber de 30 a 300 veces su volumen en agua, lo que implica que al haber una variación de la humedad por exceso o falta de lluvia o riego, esta puede crecer o encogerse. Es por eso que, cuando se trata de un tipo de suelo arcilloso, la solución es estabilizarlo.

La estabilización consiste en agregar un producto químico o aplicar un tratamiento físico para modificar las características del suelo. Existe un método económico para disminuir la plasticidad de los suelos y aumentar su resistencia: agregar cal hidratada.

Debido a que siempre resulta difícil construir una carretera, aeropuerto o una plataforma sobre este tipo de suelos que no son estables, el tratamiento con cal ayuda a estabilizarlos. Una vez estabilizados es fácil realizar construcciones tales como terraplenes, bases y subbases de carreteras y superficies en general. Así se evitan problemas a largo plazo.

Se ha determinado que al mezclar la arcilla con cal Horcalsa, los iones de calcio sustituyen algunos iones metálicos presentes en la película de agua que rodea a la partícula de arcilla, los cuales son responsables de los cambios volumétricos. Además, si el suelo tratado contiene suficiente sílice y alúmina, estos pueden reaccionar formando silicatos de calcio y alúmina. Estos silicatos tienen un gran poder cementante porque al agregar cal también se aumenta la resistencia del suelo y disminuye su volubilidad.

El tratamiento con cal ofrece ventajas económicas muy importantes en la construcción:

  1. Evita la compra y transporte de materiales de préstamo o de relleno para la obra.
  2. Mejora la productividad.
  3. Aumenta la vida útil de las obras realizadas.
  4. Reduce costos de mantenimiento.

Centro América tiene suelos arcillosos que cambian su volumen por variaciones de humedad y temperatura. Esto los hace inestables y deficientes para construir caminos y accesos a viviendas. Por esto, se recomienda la estabilización química del suelo con cal hidratada especial para la construcción Horcalsa para evitar su deterioro y asegurar un suelo completamente trabajable.

En Guatemala y El Salvador se han desarrollado proyectos carreteros, de urbanización e infraestructura utilizando exitosamente la estabilización de suelos arcillosos con cal hidratada especial para la construcción.

Para más información o asesoría puede visitar www.horcalsa.com o llamar al Centro de Investigación y Desarrollo de Cementos Progreso al teléfono 2286-4100.

Por: Centro de Investigación y Desarrollo